Ultimamente me ha venido mucho a la cabeza lo que pensaba hace 10 años casi, cuando empezaba a hacer de mi vida un reverendo desmadre (no exactamente como me hubiera gustado) y platicaba con mi amiga de cómo nos veríamos ahora. Nos daba miedo estar solas, llegar a esta edad sin una vida estable que pudiese respaldarnos. No tener a nuestro lado a una pareja que nos llegara a amar, aún sabiendo lo que había sido nuestra vida pasada.
Pues bien, llego la fecha y aquí estoy, sola a mitad de la noche. Viendo que mi vida no ha sido del todo mala, pero sin amor en definitiva. Sabiendo que por mucho que intente, mi pasado me alcanza y afecta mi presente y mi futuro.
Hace poco fue mi cumpleaños, y haciendo un resumen de lo que he hecho en mi vida, sé que no he hecho poco, que de la mayor parte de ella no me siento arrepentida, lo único de lo que podría hacerlo, es que he amado demasiado. Que he entregado mas de lo que he recibido en todas mis relaciones... y tan no me arrepiento de ello, que podría hacerlo nuevamente por cada uno de los hombres que han pasado, la mayoría, de los que permanecieron solo un instante, y pocos, que nunca mas se irán de mi mente, mi corazón o de mi cuerpo.
Sé que empiezo toda una nueva etapa en mi vida, no solo por que fue mi cumpleaños, y algunas personas piensan que esa fecha es buena para cerrar círculos, sino por que la situación lo ha propiciado.
Las cosas siguen el rumbo que (será el destino el que lo decide?) que deben seguir, y yo, simple mortal no puedo cambiar la dirección que tenga que tomar.
Hay que ver las cosas con claridad y tomarlas como vienen, afrontarlas y seguir de frente. Es duro, y se dejan pedazos del alma en el camino, pero que rico es pasar por todo ello, prefiero arriesgarme y seguir aprendiendo, a no haber vivido nunca lo que he pasado...
No hay comentarios:
Publicar un comentario