Sigo pensando en ti. Sin cansancio. Con el deseo siempre presente de saber de ti.
Puedo ver tu rostro todo el día, desde el momento en que me besaste por primera vez. Nunca imaginaste lo que ocasionarías en mi vida desde momento. No imaginaste lo mucho que marcarias mi vida. Para ti, solo fui una mas. Un trofeo para presumir. Y aun sabiéndolo, te amé con locura infinita.
Aun lo hago.
Sigo enferma por saber de ti, por tratar de verte una vez mas, solo una vez mas.
Sé muy bien que no será lo mismo si lograra hacerlo, habrás cambiado demasiado, lo habré hecho yo también.
Aquí sigo, añorándote y extrañándote nuevamente.
19 de septiembre de 2013
30 de julio de 2013
Hoy te vi.
Al entrar al edificio voltee para ver salir una patrulla. Me quedé helada. Ibas cruzando la calle con ese mismo gesto serio con que te veía cruzar el patio, tus pasos, tu porte.
Quise llamarte y que me miraras, que me sonrieras. No salió sonido alguno de mi boca.
Te extraño de la forma mas fuerte que puedes imaginar. Te sueño muchas de mis noches, de tal forma que, te vi esta tarde. Aún sin saber si en realidad eras tu.
Al entrar al edificio voltee para ver salir una patrulla. Me quedé helada. Ibas cruzando la calle con ese mismo gesto serio con que te veía cruzar el patio, tus pasos, tu porte.
Quise llamarte y que me miraras, que me sonrieras. No salió sonido alguno de mi boca.
Te extraño de la forma mas fuerte que puedes imaginar. Te sueño muchas de mis noches, de tal forma que, te vi esta tarde. Aún sin saber si en realidad eras tu.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)